Georges Seurat, creador del puntillismo

Georges Seurat puntillismo

A grandes rasgos, podemos definir el puntillismo como una técnica pictórica basada en la utilización de pequeños puntos que, en su conjunto forman una imagen clara, llena de detalles y matices. Surgió en el siglo XIX, de las manos del pintor neoimpresionista, Georges Pierre Seurat, tras una laboriosa investigación científica sobre los efectos que el color produce en el ojo y en la mente humana.

Esta novedosa técnica fue recogida por otros grandes del arte de la época, como Vicent van Gogh, consiguiendo crear espectaculares e inmortales obras, conocidas y admiradas por todo el mundo. Pero ¿cuáles son las características principales y cómo surgió esta técnica pictórica?

Georges Seurat y el nacimiento del puntillismo

Para conocer el nacimiento del puntillismo debemos viajar hasta el Paris 1884 cuando se creó la Sociedad de Artistas Independientes, creada por un grupo de artistas franceses cuyo lema era «sin jurados ni premios», de esta forma reivindicaban el derecho a compartir sus creaciones sin necesitar la aprobación de expertos para llevar a cabo sus exposiciones.

Dentro de este grupo de artistas se encontraba el pintor francés Georges Pierre Seurat, que ya había consolidado una nueva técnica, especialmente novedosa y cuya primera exposición pública se haría ese año. A partir de entonces, y gracias a su enorme aceptación, otros pintores la tomarían como referencia para sus nuevas creaciones. 

Figuras como Paul Signac, que fue un estrecho colaborador de Seurat para el perfeccionamiento de la técnica, o Henri Edmond Cross, Vlaho Bukovac e, incluso, el mismísimo Van Gogh, se dejaron seducir por esta nueva expresión pictórica que ofrecía, además de belleza, una técnica precisa y especialmente cuidada.

El puntillismo en la actualidad

En 1890 la técnica del puntillismo había alcanzado su máximo éxito, sin embargo, a partir de ese momento, fue entrando en decadencia quedando, casi, olvidado. Sin embargo, y gracias al tesón de nuevos artistas, el puntillismo sigue atrayendo el interés de nuevos creadores, siendo además una técnica muy recomendable en otras competencias como la enseñanza, terapias alternativas, la moda o el arte corporal.

La técnica del puntillismo y Georges Seurat

Para tomar una definición rápida y sin muchas complicaciones, podríamos decir que se trata de la utilización de pequeños puntos sobre el lienzo que, a primera vista pudiera parecer que no tienen ningún significado pero que, en su conjunto, forman figuras y paisajes totalmente reconocibles. 

Se trata de un trabajo extremadamente meticuloso y que parte de un estudio científico realizado con la asociación que realiza la mente humana, a través del ojo, para captar la vibración de los colores. Esta vibración luminosa creada a través de la aplicación de distintos puntos, vista desde cierta distancia, crea una imagen totalmente reconocible.

Características principales

  • Es importante que la distancia entre los puntos sea la precisa y necesaria para que, al mirar el cuadro desde la distancia, nos ofrezca la imagen que deseamos plasmar.
  • Los colores que se utilizan en el puntillismo son los primarios, en ningún momento el pintor los mezcla, excepto con el blanco para crear una tonalidad más clara.
  • Según la disposición de los puntos, su distancia y tonalidades, el cuadro nos ofrecerá una sensación, mayor o menor, de profundidad y de volumen. Por ello requiere de un estudio muy meticuloso antes de emplear la técnica sin orden ni control.

Georges Seurat, el padre del puntillismo

Aunque algunos artistas intentaron hacer sus pequeños pinitos acercándose a la técnica del puntillismo, fue el francés Georges Seurat el auténtico padre de esta novedosa forma de expresión. Pero ¿cómo llegó hasta allí?

Georges Seurat y su firme vocación desde la infancia

Nació en París en 1859. Seurat se introdujo en el mundo de la pintura desde su más tierna infancia de la mano de su tío materno, un comerciante textil. Viendo la afición del niño y que iba depurando su técnica, empezó a acudir a las clases nocturnas de la escuela municipal de dibujo, siendo alumno destacado en la clase del escultor Justin Lequien.

Unos años después entraría en la Escuela de Bellas Artes de París. Allí conocería a otros grandes maestros de la pintura y compañeros con los que se iniciaría en la investigación de nuevas técnicas. Sin embargo sus inicios, como pintor profesional, no fueron bien recibidos por la crítica, lo que le llevó a crear, junto a otros artistas, la Sociedad de Artistas Independientes, en la que se rechazaba cualquier tipo de crítica o sumisión. 

El inicio del puntillismo

Sería en 1884 cuando conoció al que fuera su compañero en la creación de esta nueva técnica, Paul Signac. Con él compartió sus inquietudes, al principio científicas, en la creación de nuevas obras partiendo de la disposición de distintos puntos en el lienzo. Es así como un año después empieza la creación de la que sería, y es, sin lugar a dudas su obra maestra: Tarde de domingo en la isla de la Grande JatteTal era su complejidad, que le llevó dos años completarla.

Gracias al éxito que obtuvo esta nueva técnica, decide crear el grupo de los neoimpresionistas, a los que se unen grandes artistas de la época que buscan dotar a sus obras de una nueva técnica que vaya más allá de lo conocido hasta el momento.

Sus cuadros más famosos

Aunque el que más éxito consiguió fue el de Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, la obra de Seurat es especialmente amplia y muchas de ellas se encuentran ocupando lugares privilegiados en los grandes museos y pinacotecas de todo el mundo. Algunos de ellos:

  • Baño en Asnières
  • Les Bords de Emil
  • Poseuse de Face
  • La Seine à la Grande-Jatte
  • El desfile del circo
  • Las modelos
  • La Manche à Gravelines
  • El chahut
  • L’lle de la Grande Jatte
  • La Torre Eiffel
  • Periferia
  • El circo

El legado de Seurat

Su inesperada muerte, cuando solo contaba 32 años, creó gran consternación entre sus amistades y círculos artísticos del momento. Sin embargo, y aunque la técnica le sobrevivió durante un tiempo, fue cayendo en decadencia, especialmente porque sin su líder, el puntillismo se había quedado huérfano. La mayoría de seguidores y alumnos, pronto dejaron de tener interés por esta técnica, dedicándose a otras totalmente distintas.

Han tenido que pasar muchos años para que el legado de Seurat encuentre su verdadera razón de ser, concibiéndose como una técnica precisa, casi matemática, llena de valores, no solo artísticos, sino también científicos. Es así que, en este momento puede decirse que fue, y sigue siendo, una de las técnicas más influyentes para los nuevos artistas de han ido surgiendo a lo largo del siglo XX y XXI.

Obras famosas del puntillismo, más allá de Georges Seurat

Tal fue la influencia de esta novedosa técnica, que fueron muchos los artistas de la época que quisieron imitarla. Entre ellos cabe destacar a un joven Van Gogh que no quiso pasar por alto esta expresión artística. 

Entre las obras más famosas que han seguido la técnica del puntillismo, más allá de las del propio Seurat, nos encontramos con:

  • Vicent van Gogh: La noche estrellada, Olivos con cielo amarillo y sol, y Autorretrato de 1887.
  • Paul Signac: El pino en Saint Tropez y Un domingo.
  • Theo van Rysselberghe: La regata, The beach at Ambleteuse at Low Tide
  • Henri Edmond Cross: View of the church of Santa Maria degli Angeli, near Assisi; The Iles d’or

El hoy y el futuro del puntillismo

Los artistas siempre van buscando nuevas técnicas, novedosas y rompedoras, para sus nuevas creaciones. Aunque algunas resultan ser especialmente fugaces, otras permanecen a lo largo de la historia, aplicándose en nuevas formas, ya no meramente artísticas, sino como alternativas creativas para el ser humano. Este es el caso del puntillismo que, entre otras muchas aplicaciones, se ha convertido en un aliado perfecto para, por ejemplo, las tareas creativas escolares, ayudando, no solo a fomentar su lado imaginativo, sino también a desarrollar su motricidad fina.